Argentina Vista Desde Afuera http://wp.me/p5xWP2-gu

 

Los titulos amarillos tienen Links a los documentos completos en version PDF

Link para compartir >>  http://wp.me/p5xWP2-gu 

__________________________________

(NOTA EN Mac Book Pro/documentas/ doc y PDF 

La Argentina, un país desperdiciado

 

Con nota previa desde Chicago, del Editor de este Blog (En preparacion)

 

SEBASTIÁN EDWARDS FIGUEROA (*)

19 JUL 2012 – 00:00

http://www.rionegro.com.ar/columnistas/la-argentina-un-pais-desperdiciado-DBRN_921288

 

La relación entre Chile y la Argentina ha sido, siempre, complicada.

Durante décadas los chilenos mirábamos a nuestros vecinos con una mezcla de admiración y envidia.

Y no era tan sólo por la superioridad futbolística argentina.

También tenía que ver con el desplante de los porteños, su arrogancia –verdadera o percibida–, sus artistas de calidad superior, sus carnes tan tiernas como sabrosas, esos chocolates suaves que se derretían en nuestras bocas y la música maravillosa de Gardel, Soda Stereo y Fito Páez.

Cuando yo era niño, viajar a la Argentina era todo un acontecimiento.

Los afortunados se preparaban durante meses y hacían listas de las cosas que comprarían, de los lugares a los que había que ir y de las comidas que tenían que probar.

Los más osados regresaban llenos de historias inverosímiles, las que casi siempre involucraban discotecas maravillosas –como el afamado Mau Mau– o modelos espectaculares e inalcanzables.

Pero eso no era todo: como ha dicho el novelista Mauricio Electorat, cuando llegaba el verano y las playas se llenaban de transandinos, muchos de nosotros temblábamos al pensar que el argentino de rigor podía robarnos a nuestras noviecitas.

En los últimos 15 a 20 años las cosas han cambiado profundamente.

El complejo de inferioridad de antaño ha dado paso a una actitud de superioridad y a un desdén que, sin ser estridente, es palpable.

Para la mayoría de los chilenos la Argentina ya no genera ni admiración ni envidia.

Yo diría que el sentimiento mayoritario hacia la transandina república es de pena.

Esa lástima o compasión que uno siente por los tíos viejos que alguna vez fueron exitosos y encantadores pero que con el paso de los años se han transformado en seres roñosos y un poco patéticos.

Prácticamente todos los días del año la prensa chilena da cuenta de un nuevo ranking que demuestra que Chile está por encima de la Argentina.

Titulares a ocho columnas informan que nuestro país es menos corrupto (Transparency International), tiene mejor educación básica (prueba PISA de la OECD), da más facilidad a los emprendedores (Doing Business del Banco Mundial) y cuenta con mejores universidades (Times de Londres).

Hoy en día, y con las importantes excepciones del fútbol y el cine, los chilenos miran a la Argentina hacia abajo.

Una mirada histórica En 1845 Domingo Faustino Sarmiento publicó su libro más importante: “Civilización y barbarie: vida de Juan Facundo Quiroga”.

A la sazón, Sarmiento –quien llegaría a ser el séptimo presidente argentino– se encontraba exilado en nuestro país, donde fungía como profesor de la Universidad de Chile y director de la Escuela Normal.

En esta obra, Sarmiento argumenta que el gran dilema de la Argentina era decidir entre un futuro de civilización y uno de barbarie.

La primera era asociada con la ciudad –especialmente con Buenos Aires–, la cultura occidental y las ideas republicanas.

La barbarie, en contraste, era la principal característica del interior del país y estaba encapsulada en la forma de ser de los gauchos y los indios.

Mientras los civilizados tendían a asociarse entre ellos y a convivir en forma pacífica, los bárbaros vivían aislados y rechazaban las agrupaciones civiles; eran huraños, violentos y poco respetuosos de las leyes y de los demás.

En términos modernos, lo que distinguía a la civilización de la barbarie era el acervo de capital social y el nivel de confianza interpersonal.

En un libro posterior –“Viajes”, de 1849– Sarmiento profundizó estas ideas y postuló que el sistema político y social de Estados Unidos era la mayor expresión de lo civilizado.

Al igual que a Alexis de Tocqueville –el autor de “Democracia en América”–, lo que más impresionó a Sarmiento sobre Estados Unidos fue el que las distintas comunidades se gobernaran en forma independiente, descentralizada y democrática y que en ellas hubiera múltiples asociaciones ciudadanas que creaban un sentido de responsabilidad, propósito y futuro.

Y, claro, también le impresionó que todo eso llevara a la prosperidad y al progreso.

Más de 150 años después de la publicación de “Facundo” el dilema entre civilización y barbarie sigue carcomiendo a la Argentina.

Ahora no es, como lo percibía Sarmiento, un conflicto entre la culta población urbana y los toscos del campo.

Ahora el conflicto es entre una clase política mediocre y rapaz y el ciudadano medio que aspira a vivir en un país ordenado y predecible, donde pueda desplegar sus talentos, dar rienda suelta a su creatividad y criar a su familia en un ambiente de mínima seguridad.

Un equilibrio inestable Hace unos días le escribí a un amigo argentino que vive en Europa y le hablé de la vigencia del dilema de Sarmiento.

Me contestó de inmediato, diciéndome que temía que la barbarie llevaba todas las de ganar.

Luego parafraseó a Porfirio Díaz y dijo “Pobre Argentina, tan lejos de Dios y tan cerca del diablo”.

Yo no supe a quién se refería con eso de Satanás, pero por prudencia decidí no preguntarle.

Pero la verdad es que yo no estoy tan seguro de que la barbarie lleve ventaja.

Más bien me parece que hay un empate, una suerte de equilibrio frágil que podría resolverse en una dirección u otra.

Es verdad que la situación política es caótica y que el autoritarismo del gobierno de doña Cristina Fernández es aterrador.

También es cierto que los gobiernos K han seguido una política económica desastrosa y que el país camina hacia adelante sólo gracias a los altísimos precios de los commodities.

La Argentina es el único país de la región donde hay mercado negro para el dólar, donde se falsean las estadísticas y donde se usa un sistema burdo de prohibiciones mañosas para controlar las importaciones.

La barbarie también se presenta en la inseguridad y la violencia.

La vida es completamente impredecible.

Nadie sabe si los vuelos van a salir el día presupuestado, o si habrá cortes de ruta, o si los sueldos y aguinaldos serán pagados en el momento convenido o si volverán a aparecer las monedas regionales –en la provincia de Buenos Aires ya se habla del regreso de los tristemente célebres Patacones–.

No hay respeto por la legalidad, el Estado de derecho es ignorado y los derechos de propiedad son violados en forma repetida.

Peor aún, la clase política está convencida de que existe una conspiración cósmica en contra de la Argentina.

Este auge de la barbarie política se explica, en parte, por el calendario electoral.

De acuerdo con la legislación actual, ninguno de los tres políticos más importantes del país –la presidenta Fernández, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y Mauricio Macri, el jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires– pueden reelegirse.

Vale decir que para seguir en política y teniendo poder tienen que buscar otro puesto o tienen que cambiar las reglas para lograr la reelección.

Éste es un panorama que, por definición, crea una enorme inestabilidad.

Entre tanta barbarie brilla la civilización.

Todo lo anterior es cierto.

Pero también es verdad que detrás de esa barbarie política hay una nación de seres extraordinariamente civilizados, cultos, amables, creativos, llenos de bondad y sentido del humor.

En una visita reciente a Buenos Aires volví a maravillarme por la calidez de la gente.

Me perdí durante horas en librerías atiborradas de compradores y repletas de novedades que uno ni sueña con encontrar en Chile.

Comí en restaurantes de calidad, con un nivel de servicio extraordinario.

Me alojé en dos hoteles que están, sin duda, entre los cinco mejores del continente.

El profesionalismo de los que ahí trabajan contrasta con la improvisación chilena en todo lo que tenga que ver con turismo y la industria de la hospitalidad.

En tan sólo dos días vi tres exposiciones maravillosas.

La que más me impresionó fue una, en el Museo de Bellas Artes, sobre arte cinético argentino de los años 1960.

En una muestra muy bien curada y pulcramente presentada, pude volver a constatar la originalidad de Julio Le Parc y la delicadeza de la obra de Eduardo Mac Entyre.

Pero lo que más me impresionó fue el nivel de hastío de la gente con los políticos.

Taxistas, dependientes de tiendas, mozos de restaurantes –los más cultos del planeta, sin lugar a dudas–, estudiantes y pensionados coincidieron en decir que estaban hartos con la corrupción, el desorden y el abuso.

Lo escuché en distintos barrios y de muchísimas personas que se autodefinían como progresistas e, incluso, como peronistas.

Cada vez más gente reconoce que el modelo K está agotado.

Algo, dicen, tiene que pasar.

La tragedia argentina siempre ha sido que el todo sea menos que la suma de las partes, que tanta gente civilizada sea gobernada por tanto político bárbaro.

Si el nivel de hastío sigue subiendo y el gobierno insiste en su populismo autoritario –ambas cosas muy probables–, es posible que las fuerzas de la civilización se unan y que ejerciendo sus derechos le pongan atajo a la barbarie.

(*) Economista, consultor internacional y escritor chileno.

Publicado en “La Tercera” (Chile)

Anuncios

Published by:

PatAgonica

Soy el Dr. Gastón Alejandro Saint Martin (ARDMS. RVT. RPVI eligible, MD. CCPM). Medico patagónico; me gradué en la UNBA (Universidad Nacional de Buenos Aires, en 1961) Recién graduado y casado fui a hacer mi entrenamiento en la Universidad de Louisville, (UdeL) Kentucky, USA, la mas antigua Universidad Municipal de La Unión; pobre, pero de excelente nivel académico; con una pequeña escuela de medicina. Louisville está en la margen izquierda del rio Ohio (afluente del Mississippi) Elegí a UdeL por estar entre los rio Ohio y Tennessee, que era la zona mas subdesarrollada de La Unión, (cuna de los "Hillbillies") montañeses pobres, poco ilustrados, casi analfabetos pero gente honrada, noble y muy trabajadora; donde era de esperar encontrar problemas de patología medica y socio económicos similares a los de la población rural patagónica indigente. Los médicos residentes de la Universidad de Louisville atendíamos al Louisville General Hospital y al Children’s Hospital of Louisville. Finalizado mi entrenamiento, y al tener yo visa de emigrante, me pude quedar en USA, donde los abogados jueces y los médicos con residencias de entrenamiento completas, teníamos un brillante futuro económico, estabilidad y brillo social. La tentación para quedarse fue muy grande, pero cumplimos mi plan regresando a casa; Argentina (No a Buenos. Aires.) sino a La Patagonia (Gral. Roca, Rio Negro), donde trabajé intensamente, no solo en medicina asistencial sino en política. Para el inicio, recluté un pequeño grupo de médicos argentinos jóvenes entrenados en USA y Canadá con quienes creamos al Instituto Medico del Comahue, el pequeño hospital austral privado pionero en medicina asistencial moderna. Construimos el edificio por esfuerzo propio, y por administración, con la dirección técnica de mi padre (Ingeniero Prospero Saint Martin). Tuvimos muchos éxitos y fracasos. Nos integramos al Colegio Medico de General Roca, donde fui el primer organizador de la primer biblioteca medica patagónica. De nuestros Colegas Veteranos aprendimos la Filosofía Ético Moral Medica Hipocrática) y a ser médicos humanistas, antes que corporativos." Allí, practicando, aprendimos las normas básicas de cortesía entre colegas y pacientes. No fue fácil la convivencia y el pasaje armonico de lo (clásico) antiguo a lo (bueno) moderno, pero ¡lo logramos ... y muy Bien! En el ano 2000/2002 La Anarquía establecida Argentina desde el 10 de Septiembre de 1930 estalló y ya “no pude tolerar al criminal anárquico mamarracho republicano Argentino" que culminó con el "Robo Legalizado" (Google "The Legalized Theft" by Steve Hanke - CATO Instituto and/or Johns Hopkins economist) Como muchos de los argentinos ordenados, responsables, con importante capital de trabajo sin deudas, con algunos ahorros PERDIMOS TODO! Yo no perdí mis edificios, mi casa, mi Consultorio Radiológico) ni mi costoso instrumental diagnostico pero al quedar fuera de corporaciones medicas-hospitalarias corruptas, y fuera de los canales de facturación y cobro ... me encontré despojado de uno de los derechos humanos mas importantes “EL DERECHO A TRABAJAR” , del que depende mi “DERECHO A LA PROPIEDAD” y derecho a de “VIVIR en LIBERTAD” como me de la gana y sin pedir nada a nadie (¡LIBRE ALBEDRIO!) Por ello decidimos volver (ya estando jubilados) por segunda vez a USA. Hoy tengo otra residencia legal en Chicago (Oak Park, 60301) Mi mentor (en USA y Argentina) ha sido el Dr. Rene Favaloro (pionero del bypass coronario), con quien (cada uno por su lado) hemos compartido los mismos dilemas, para decidir volver, y para adaptarnos a esta ANARQUÍA Argentina (ver www.29deJulio.wordpress.com ) – La ANARQUÍA en la que cayó La Republica Argentina el 10 de Septiembre de 1930, fue causado por errores garrafales del GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA. (Presidente Herbert Hoover (POTUS 31) ...MAS... errores garrafales en la "ACORDADA UNÁNIME de LA TOTALIDAD DE LOS JUECES DE LA CORTE DE JUSTICIA ARGENTINA" ...MAS... errores garrafales del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña (UK) ...MAS... el error de un soldadito con grado de General y cáncer de estomago Gral. Félix Uriburo) que no se atrevio a desobedecer al Jefe de su jefe cuando le ordenaron "violar a La Constitucio ... "en nombre de ella??) y asi TODOS ELLOS JUNTOS, en un contubernio internacional, por primera vez en la historia de La Republica Argentina depusieron a un Presidente Constitucional, (Presidente Hipólito Yrigoyen) electo dos veces (en periodos NO consecutivos), por el voto popular, y depuesto con la absurda e ignorante excusa (si no fue mentirosa) de ser "ser viejo e inoperante..."

Categorías Argentina,Argentina,ARTICULO 18,ARTICULO 29,COMMON SENSE,Juan Bautista ALBERDI,LAWLESSNESS,MENTIRA,ORO PATAGONICO,SASS Sociological Anarchic Schizophrenic Syndrome,TODA America,VACIO LEGALEtiquetas , , , , , , , , , Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s